El viernes 6, un paro y movilización de más de 60.000 trabajadores conmovió a Comodoro Rivadavia, la gran ciudad obrera y petrolera de la Patagonia.
Fue la respuesta a la política de despidos, suspensiones, retiros voluntarios y quitas salariales que vienen aplicando los pulpos petroleros -ello, a pesar de la chorrera de subsidios que reciben del gobierno.
(Las petroleras no sólo no cumplieron su parte en el acuerdo que firmaron con Macri, Frigerio y Das Neves, por el cual reciben 4.250.000 pesos diarios en conceptos de subsidios - pagados con el naftazo- y que supuestamente los obligaba a detener los despidos hasta el 31 de agosto y a “subir” los equipos que habían sacado de producción, sino que recrudecieron su política cesanteadora. Para ello, apelaron a retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, reducción de horas de trabajo y quitas del 30% del salario (Tecpetrol). Además, las tercerizadas despiden y cuando las reemplazan por nuevas contratistas sólo toman una parte del personal, dejando sin trabajo al 20%. Las pymes, que emplean gasistas, metalúrgicos, soldadores, despiden por decantación. Por día dejan a más de 50 trabajadores en la calle y los petroleros saben que en un par de meses, al no subir los equipos (sin ponerlos a producir), quedarán sin trabajo.)
A partir de la gigantesca huelga, las patronales pusieron en marcha una parte de la actividad petrolera que estaba paralizada.
¡Qué lección enorme para toda la Argentina!
El paro activo patagónico logró lo que no consiguieron Moyano, Caló y otros burócratas, que llevan un mes transitando los pasillos del Congreso en busca de una ley “antidespidos”.
Una ley que el Senado redujo su alcance a sólo seis meses. Y se limita a los despidos sin causa, y permite a las patronales cesantear trabajadores si presentan “recursos preventivos de crisis”.
Por si ello no bastara, Macri se reunió con los popes capitalistas para asegurar el veto si los diputados votan la ley.
A sabiendas de ello, el kirchnerismo agita la norma “antidespidos” para encubrir sus propios ajustes y represiones en Tierra del Fuego y Santa Cruz.
La burocracia sindical los acompaña, como excusa para no luchar. O responder al veto con un paro aislado y de compromiso.
Pero el camino contra los despidos exige otra política, la que mostró Comodoro.
La ruta del paro activo y de una lucha a fondo, para quebrar los despidos y las suspensiones.
Para imponer el reparto de horas sin afectar el salario.
Para que las paritarias cubran la fenomenal carestía, promovida por las patronales y el propio Estado.
Es el camino de los aceiteros. Y también de los docentes universitarios, que concretaron este jueves una gran marcha educativa, junto al movimiento estudiantil y a los trabajadores no docentes.
Sin dudas, ése es el rumbo.
Testimonios desde Comodoro Rivadavia: “El fracaso de una política de parálisis”
Testimonios de María y Juan, docentes de Comodoro Rivadavia
Asistí al acto en el marco de la convocatoria general, el sindicato de los docentes declaró un paro. Una columna formó parte de la jornada en solidaridad con los trabajadores petroleros, en contra de los despidos. La jornada fue impulsada desde el municipio y la dirección del sindicato petrolero, ambos venían desarrollando una política de conciliación con las empresas, podríamos decir que la jornada fue fruto del fracaso de esa política, las petroleras se llevaron los subsidios, mantuvieron los retiros voluntarios y las jubilaciones y aun así siguieron despidiendo.
Los docentes venimos de enfrentar a Das Neves desde hace mucho tiempo, sufrimos su represión en su anterior gobierno, ahora nos impuso una paritaria a la baja. El acto lo cerró Linares, si los trabajadores de la educación hubiésemos tenido oradores se hubieran notado las diferencias.
Estamos en un periodo de debate, todas nuestras reivindicaciones todavía están en juego, la zona patagónica, nuestra obra social, el impuesto a las ganancias, en los últimos paros no se logró quebrar el ajuste. En la gran huelga del 2013 recibimos el apoyo de un sector de los petroleros en la ruta, necesitamos reunirnos y plantear un reclamo de conjunto, el dinero que se le da a las empresas petroleras es el mismo que se nos niega a los docentes, nuestras direcciones deben llamar a esa unidad, una unidad de los trabajadores. Comodoro estuvo paralizado, pero la movilización estuvo muy lejos de las cifras esperadas, los convocantes no llegan a entusiasmar a toda la población. Esa es nuestra tarea.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario